Paseo por el río Júcar

Después de pasar un par de días por la zona de la Serranía de Cuenca, volvemos más que gratamente sorprendidos del viaje; en definitiva, enamorados de sus paisajes, de sus flores, de sus ríos y de las múltiples posibilidades que ofrece Cuenca y sus alrededores. De todo lo que nos ha cundido y hemos visto, hoy os quiero proponer un simple paseo por el río Júcar.

Ribera del río Júcar

La elección del lugar no fue por Cuenca en sí, sino por el alojamiento rural que escogí para esta ocasión. Esta vez, y puesto que íbamos tres personas, decidimos alojarnos en unos apartamentos rurales que hay en el mismo Cuenca, en el barrio Alto, y cuya situación y vistas son privilegiadas.

Vistas de Cuenca.

Una vez en la ciudad, aproveché para visitar el casco histórico y comer en una terracita de su Plaza Mayor. Por si no habéis estado nunca, os diré que es muy curioso el hecho de que se trata de una plaza transitada por vehículos, ¡con semáforo y todo!. De hecho, por ella tuvimos que circular también nosotros para llegar a nuestro destino: los apartamentos rurales Alizaque Lodge.

Ribera del río Júcar

Pero como el tiempo era limitado y a mí me “tira” más la naturaleza, decidí aprovechar el poco que tenía para acercarme a pasear por las proximidades del río Júcar. Desde el camino de San Isidro podéis acceder tanto si vais en coche e, igualmente, si lo hacéis en moto, bici o incluso andando. Nosotros decidimos llegar al río tomando el camino de este Santo (San Isidro) el segundo día (el día anterior, lo hicimos desde el otro); y he de deciros que, una vez lo he experimentado, hay un tramo bastante largo y, desde mi personal punto de vista, algo peligroso para ir caminando. Mi recomendación es que os acerquéis con el coche hasta alguna zona donde podáis dejarlo aparcado y, ya desde allí, comenzar a pasear.

Ribera del río Júcar

Como os decía, la zona existente a ambos lados del río Júcar está perfectamente acondicionada para que puedas pasear y montar en bici. No os extrañéis si os encontráis a los más deportistas que aprovechan el carril para hacer marcha o, inclusive, para moverse en patines (y no te hablo, precisamente, de niños que están aprendiendo sino de adultos que lo hacen bastante bien). Pues esto es con lo que os vais a encontrar fuera del río. Al mismo nivel y dentro del río, podréis observar a algunos montando en piragua, así como a otros que pescan y, por supuesto, muchos que, como yo, que simplemente se dedican a contemplar el lugar. Un paseo tranquilo al lado del río Júcar a mí me ha venido de lujo y me ha valido por un mes entero de pilates.

Ribera del río Júcar

Si miráis hacia lo alto, aparte de poder tomar una cuantas instantáneas para capturar el maravilloso lugar, podréis ver gente haciendo escalada deportiva, dado que las rocas están perfectamente preparadas para ello con las comúnmente llamadas “chapas”.

Ribera del río Júcar

Aprovechad para pasear por ambos márgenes del río, uno pegado a la carretera y otro en contacto con la mismas montañas. Moveos de uno a otro lado a través de sus puentes y paraos a escuchar el sonido de sus aguas color azul verdoso.

Ribera del río Júcar

En una de las áreas del río, se ha acondicionado la zona como una especie de playa artificial y se ve que aquí se suele acudir en verano a refrescarse por tener unas aguas más tranquilas. A ella se llega a través de diferentes indicaciones existentes tanto dentro como fuera de Cuenca. Una pena que no pude disfrutar de ella ni de sus vistas pues se encontraba en obras, supongo que de cara al inminente verano.

Polen al lado del río Júcar.

La vegetación que rodea al río es más que abundante y no paré de tomar fotos de sus árboles, de sus plantas y de todos los tipos de flores que ví. Eso sí, si sois alérgicos, iros concienciados pues el polen flota por el aire y en grandes cantidades.

Ribera del río Júcar

Aunque no ví más animales que los perros que acompañaban a sus dueños, hubo trayectos en los que sólo se escuchaba el trinar de los pájaros (¡precioso!). Esto unido con el paisaje y el río Júcar, que me acompañó en todo mi paseo, me dejó tan buen sabor de boca que no podía hacer otra cosa que volver rápido para contároslo y recomendaros que os acerquéis en cuanto tengáis ocasión.

Y, si finalmente me hacéis caso y queréis alojaros en la zona, una buena opción pueden ser los apartamentos rurales Alizaque Lodge.

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  1. [...] Alizaque Lodge, se puede contemplar las maravillosas vistas tanto de la ciudad como del entorno del río Júcar. Y si eliges alojarte en su duplex, no sólo disfrutarás de las vistas desde una ventana sino [...]

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