La Tomatina… para hacer frente al calor

Hace un calor más que importante y el mapa de España se llena de alertas. No hay más que mirar las noticias del tiempo en la tele y aparece la península al rojo vivo. Y yo aquí pasando calor y pensando en qué hacer para combatirlo: que si la playa, que si la piscina, una ducha fría en casa… o pasarme el día pegada al aire acondicionado, que, aunque de sano tiene poco, es la opción más fácil cuando estás en la oficina (como es mi caso hoy). Y digo yo, ¿quién me manda a mí estar hoy encerrada cuando me tenía que haber ido hasta Buñol? Porque hoy, por si no lo sabes, en Buñol (a tan sólo 40 kilómetros de Valencia) han celebrado La Tomatina… para hacer frente al calor.

Nadando en tomate.

Foto: Juanjo Valverde.

Porque algo muy especial ha de tener esta fiesta cuando miles de personas (más de cuarenta mil) se lo pasan de lo lindo tirándose tomates, agua… y formando un auténtico gazpacho humano de lo más internacional. Y es que La Tomatina ya se ha vuelto casi tan conocida mundialmente como ocurre con los San Fermines.

Cuando se da el pistoletazo de salida, comienzan las personas del pueblo a arrojar los tomates (120 toneladas en una hora!!!) desde varios camiones. Gente que ha sido elegida a través de sorteo porque todos los habitantes de Buñol quieren ser partícipes de esta tradición. Tradición que tiene sus orígenes en 1944, cuando un grupo de jóvenes que se encontraba en la plaza del pueblo tuvo una pelea y no se le ocurrió otra cosa que coger tomates de una tienda cercana y comenzar a arrojarlos.

A tomatazo limpio.

Foto: Flydime.

Desde ese entonces y hasta ahora, La Tomatina se ha convertido en toda una fiesta a la que acude la gente en manadas desde los lugares más reconditos. Y debido a su gran atractivo turístico, se ha sabido sacar partido de esta fiesta y se ha desarrollado en torno a ella todo tipo de merchandising: camisetas, mecheros y todo lo que se te pueda ocurrir.

Y los que reciben los tomates se vuelven locos y disfrutan a tope… Y digo yo, ¿estos tomates llevarán algún ingrediente diferente a los que normalmente comemos? Porque, al parecer, la diversión y las risas están más que aseguradas. No en vano se trata de una batalla muy sana ya que, en lo que te dan un tomatazo, puedes aprovechar para comértelo y relamerte… o no, porque ¿tendrá esto beneficios para la piel así a modo de mascarilla?.

Sea como sea, puede que para el año que viene me decida a ir a La Tomatina. Por si acaso, empezaré a prepararme el bañador, alguna camiseta vieja y unas gafas de buceo como mínimo para que no se me meta el tomate en los ojos (que al parecer escuece que da gusto).

Y tú, ¿has estado alguna vez en La Tomatina o tienes pensando ir?

Popularity: 22% [?]

Twitter Digg Delicious Stumbleupon Technorati Facebook
Post comment as twitter logo facebook logo
Sort: Newest | Oldest

Trackbacks

  1. [...] tanto hablar ayer de La Tomatina resulta que me han entrado unas ganas locas de comer tomate y no me ha quedado otra que acercarme [...]

© 2012 ruraloo