Qué ver y qué comer en Ciudad Rodrigo

Edificios de Ciudad Rodrigo. Si hace unos días os hablaba de la maravillosa Ciudad Rodrigo, hoy me quiero detener en todo lo que no os debéis perder cuando vayáis; es decir, todos aquellos edificios históricos que no podéis pasar por alto y, así mismo, los platos típicos de la zona que tenéis que probar sí o sí. Por eso, el post de hoy no tiene otra misión que recomendaros qué ver y qué comer en Ciudad Rodrigo.

Visita obligada, sin duda alguna, es la que tenéis que hacer a la Catedral de Santa María, edificio religioso por excelencia de Ciudad Rodrigo.

Catedral de Santa María.La Catedral de Santa María, construida entre los siglos XIII y XIV, combina varios estilos arquitectónicos y artísticos debido a que la obra y posteriores modificaciones duraron casi seis siglos. La Catedral, declarada Monumento Nacional en 1889, es quizás el edificio más importante de la ciudad por su gran valor artístico. Os aconsejo que no dejéis de sacaros la entrada (tan sólo 3 euros) para visitarla por dentro. Además de la visita, podréis disfrutar de audiovisuales y subir (quienes tengáis piernas y pulmones) los 140 escalones de la torre para contemplar una vista panorámica espectacular.

Castillo de Enrique II de Trastámara.

El Castillo de Enrique II de Trastámara, construido en el siglo XIV y que, actualmente, alberga uno de los Paradores Nacionales más antiguos, es otro de sus tesoros patrimoniales. Situado en lo más alto de la ciudad amurallada, fue construido (para defender la entrada del puente) en mampostería con piedras de río y sillares en los ángulos. Se trata de un buen ejemplo del típico castillo leonés presidido por una fuerte torre cuadrada y rodeada por un recinto con cubos de cal y canto, cuadrados en las esquinas y semicirculares a mitad de muro.

Se desconoce el nombre de quien mandó construir este Castillo pero sí se sabe que su reconstrucción se debió a Fernando II. Además, y dado que fue atacado en diferentes ocasiones a lo largo de toda la Edad Media, fue reconstruido de nuevo por Enrique II, a finales del siglo XIV (de ahí su nombre).

Puerta en la muralla.

La muralla, que rodea la ciudad, tiene un perímetro de más de dos kilómetros que se conserva íntegro, alcanzando en algunos tramos los 13 metros de altura, y conserva siete puertas de las ocho que albergó antiguamente.

Aunque la muralla fue construida en el siglo XII, su aspecto actual poco tiene que ver con aquel entonces sino que responde a una gran reforma que se llevó a cabo seis siglos después.

Los Palacios de los Águila, de los Castro y el de la Marquesa de Cartago; las iglesias de San Andrés y de San Cristóbal y la Plaza de Herrasti son sólo un anticipo de todo lo que vais a encontrar aquí y que seguro hará las delicias de todos los que sois amantes de la historia y el arte español.

Palacio de la Marquesa de Cartago.Pero Ciudad Rodrigo no es sólo importantes edificaciones, sino que también destaca por sus fiestas, como el Carnaval del Toro de gran interés turístico. Se celebra cada año coincidiendo con la semana de carnavales, pero poco tiene que ver con los de Cádiz o Tenerife. En el caso de los carnavales de Ciudad Rodrigo, si hay algo que los hace únicos en España es la celebración a diario de capeas y encierros de toros (de ahí el nombre ;)

Y si venís a visitar Ciudad Rodrigo en estos gélidos días, como ha sido mi caso, rápidamente entraréis en calor con sus platos de gran valor calórico, que van desde sus carnes asadas, a la brasa o fritas (como el cuchifrito) hasta las sencillas y, sin embargo, riquísimas patatas meneás, que fácilmente encontraréis como tapa (en pequeñas cazuelitas de barro) en cualquiera de sus bares. Eso sí, no podéis dejar de probar el plato autóctono por excelencia en el lugar: el farinato. El farinato es un original embutido hecho de manteca de cerdo, pan migado, pimentón y especias, acompañado de huevos fritos (casi nada). Fijaos si es importante este plato en la gastronomía local que los habitantes de Ciudad Rodrigo son conocidos también como “farinatos”.

Y para acabar hablando de Ciudad Rodrigo, ¡qué mejor que hacerlo con la explicación del origen del topónimo de este lugar! ¿Sabéis por qué Ciudad Rodrigo se llama así y no, por ejemplo, Ciudad Julián? ¿Queréis saber a qué o, mejor dicho, a quién se debe su nombre? Pues ahí va: Ciudad Rodrigo recibe el nombre del conde Rodrigo González Girón (vasallo del Rey de Castilla y León Alfonso VI) quien llevó a cabo una repoblación y reconstrucción de la ciudad a principios del siglo XII.

Historia, arquitectura, fiestas y gastronomía. Sin duda alguna, Ciudad Rodrigo es vuestro próximo destino para ver en un solo día o al que dedicarle, a ser posible, unos cuantos. Sea como sea, mi recomendación es que aprovechéis para moveros por la zona de Salamanca. Si tomáis esta opción, un buen lugar para alojaros es Casa Troylo, en San Martín del Castañar, a tan sólo 46 km de Ciudad Rodrigo. Si éste no os encaja por características o capacidad, podéis buscar otro alojamiento entre el listado de casas y hoteles rurales en Salamanca inscritos en la red social de ruraloo.

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2 comments
Ester
Ester

Visitamos la ciudad que es preciosa pero al final nos fuimos disgustados de alli. Comimos en un restaurante llamado La Cava y fue un horror, no nos dieron la carta con los precios pero el sitio parecia sencillo. Nada mas lejos, la factura astronomica y la comida malisima. Yo comi el peor cochinillo cuchifrito de mi vida, recalentado y correoso. Vamos una pena acabar asi.

Esther
Esther

¡Hola, Ester!
La verdad, que sí, que tienes toda la razón. Desconocemos el restaurante que nos comentas pero lo cierto es que, muchas veces, en los lugares que se caracterizan por tener una buena gastronomía, lamentablemente ocurren este tipo de situaciones. Por esa razón, cada vez más, por el bien del turismo en general y del rural en particular, tenemos que ser consumidores exigentes y demandar lo que nos pertenece. Cierto es que puede ocurrir que nos de vergüenza hasta pedir la lista de precios cuando lo que debería hacer el camarero en cuestión es ofrecérnosla desde el principio. Totalmente de acuerdo que "una pena acabar así" porque por "detalles" tan importantes como éste te acabas yendo con un sabor amargo de lo que podía haber sido una visita fantástica.
Gracias por tu comentario, Ester, y aprovechando el mismo os animamos a todos los que nos seguís a que compartáis con nosotros aquellos sitios que os han gustado y, como ocurre en este caso, los que no. Ojalá entre todos consigamos ayudarnos a planificar nuestros viajes rurales :)

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