La Charca Verde, la playa de la sierra madrileña

La Charca Verde es una de las mejores zonas para bañarse en la sierra de Madrid.¡Aquí no hay playa! ¡Vaya, vaya! ¡No hay playa! ¡Vaya, vaya! Así comenzaba una canción de un grupo español de hace unos añitos y con esta letra empiezo mi post de hoy ;) Pero el que no haya playa no tiene por qué ser un inconveniente a la hora de elegir un destino turístico alejado del litoral. Porque las ventajas que ofrece veranear en la costa encuentran una fuerte oposición en todas las posibilidades que podemos encontrar en el turismo de interior: pueblos con encanto, historia, gastronomía, naturaleza, cultura, ocio, deporte… Y agua, mucha agua. Porque si “aquí no hay playa”, sí que hay ríos, pozas, pantanos, lagos, piscinas naturales, etc., en los que refrescarnos y darnos un chapuzón en los cálidos meses de verano. El destino del que os voy a hablar en esta ocasión se ubica en La Pedriza, una zona de gran interés geológico y paisajístico de la Sierra de Guadarrama (Madrid). Allí podemos encontrar una poza de unos 15 metros de diámetro bañada por el río Manzanares: La Charca Verde, la playa de la sierra madrileña.

La Charca Verde es una zona muy conocida entre los visitantes habituales de La Pedriza. Durante todo el año muchos son los que se acercan hasta aquí a través de las diversas sendas que discurren por la zona para observar la belleza agreste del paisaje. Incluso se convierte en punto de ocio para algún que otro amante de la escalada. En verano, sin embargo, este paraje se convierte en un lugar muy concurrido por bañistas que buscan tomar el sol y refrescarse en las frías aguas del Manzanares.

Vista panorámica de la Charca Verde.

Aunque llegar hasta esta zona no es especialmente complicado, sí que tendremos que caminar durante una media hora desde el parking del área recreativa de Canto Cochino, punto en el que tendremos que dejar aparcado el coche. Desde allí se coge una pista forestal que discurre en paralelo al río, el cuál iremos remontando hasta llegar a nuestro destino. Desde los primeros metros recorridos es posible ver gente a la orilla del Manzanares, ya que hay diversos tramos con pequeñas pozas y charcas donde suelen quedarse los que prefieren evitarse la marcha hasta La Charca Verde (principalmente familias, personas mayores o niños). Esta elección de asentarse en estas zonas responde también al peligro relativo que supone moverse por las rocas de nuestro destino, algo que os comentaré después.

Remontando el río Manzanares pasada la Charca Verde.La subida puede realizarse de dos maneras: bien por una pista forestal o bien junto a la margen del río. El recorrido por la pista no tiene dificultad, si bien se pierde de vista durante casi todo el trayecto el río y se realiza al sol, sin apenas sombras. La segunda opción es más bonita, pero a la vez más dificultosa porque hay que ir salvando las rocas graníticas que nos iremos encontrando en el camino. Este paseo se realiza por la margen izquierda del río, es decir, en el lado derecho del río según vamos subiendo, y puesto que el parking se encuentra en la margen derecha, es necesario cruzar por uno de los tres puentes que encontraremos. En mi caso, decidí realizar el camino junto al Manzanares y la vuelta la ejecuté por el camino de tierra.

Lo primero que sorprende al llegar a La Charca Verde es el cambio brusco de paisaje: se pasa de un bosque cerrado de fresnos, abedules, sauces y chopos que abraza el río a una zona montañosa de grandes rocas de granito libre de vegetación. En esta zona el lecho del río está formado por roca pulida y lisa, efecto de la continua erosión a la que le somete la corriente de agua. Su fondo rocoso, junto al reflejo de los rayos del sol en sus aguas, es lo que le dota a La Charca Verde de ese color verde esmeralda que le da nombre a la poza. Desgraciadamente, bien por la hora en la que estuve allí, bien porque a ratos las nubes tapaban el sol, no pude disfrutar de su color verdoso característico.

La superficie alisada se extiende más allá del cauce del río hasta sus orillas. Esto lo hace un lugar perfecto para tumbarse a tomar el sol, aunque a la vez es necesario tomar precaución a la hora de caminar, sobre todo cuando estamos en pendiente, pues el suelo pulido es algo resbaladizo, y más si se encuentra mojado. Yo pagué el pato y me vi de bruces en el suelo ;) . Fijaos si es resbaladizo, que incluso en las caras donde hay una pendiente elevada, los bañistas las utilizan a modo de tobogán para caer directamente a la poza. Personalmente, no creo que esta práctica sea muy segura, pero ya se sabe lo arriesgados y poco precavidos que somos a veces cuando disfrutamos de nuestro tiempo libre.

Cabra montesa en la zona de la Charca Verde.

La Charca Verde suele estar muy concurrida de gente durante los meses de verano, sobre todo en fines de semana. Por eso, si sois de los que disfrutáis más de la naturaleza en soledad, pasada la poza, podéis seguir remontando el río, donde el bosque de ribera vuelve a aparecer. Aquí es posible encontrar zonas más tranquilas y escondidas con pequeñas charcas donde algunos, libres de miradas, incluso se atreven a hacer nudismo.

Y en un post en el que hablo de una zona de baño, falta que os comente lo más importante: la calidad y temperatura de sus aguas. En cuanto a lo primero, hay que decir que es difícil imaginar que este río es el mismo que atraviesa la capital madrileña. Lejos de la fama de “contaminado” que tiene el río Manzanares, aquí el agua está completamente limpia y cristalina, algo favorecido por su lecho granítico. Y sobre su temperatura, os podéis hacer una ligera idea de cómo baja el agua por un río de montaña: muy fría. Así que, si sois valientes y decidís bañaros, tened cuidado con los cambios bruscos de temperatura y meteos poquito a poco ;) .

El agua de la Charca Verde es pura, cristalina y fresca.

Por cierto, es importante que sepáis que el paso al Parque Regional de La Pedriza está restringido a 250 vehículos, por lo que tendréis que madrugar si queréis ser uno de los afortunados que puedan estacionar en alguno de sus aparcamientos. Y si no, siempre tenéis la opción de dejar el coche a la entrada del Parque, junto al Centro de Interpretación, y desde allí coger un autobús de servicio gratuito que os llevará hasta Canto Cochino.

Publicado por: Jesús
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2 comments
GaelFagma
GaelFagma

Muchas gracias por la informacion, si vas en autobus, te bajas en Manzanares del Real y desde alli vas caminando? Gracias

Joan Artola
Joan Artola

Mi pareja y yo visitamos recientemente la Charca Verde, y os podemos asegurar que es una visita del todo recomendable. Es un entorno de gran belleza y los accesos tanto en vehiculo cómo a pie están perfectamente señalizados. Por otro lado la subida a la Charca no es nada dificultosa, y eso que optamos por la ruta del rio. Eso si, preparaos para la gélida temperatura del agua del Manzanares. Un último consejo, mejor hacer la visita entre semana. Un saludo!!!.

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  1. […] the afternoon some of us walked along Manzanares river to Charca Verde. We could see people sunbathing and some wild […]

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