¿Ha sabido FITUR 2012 adaptarse a los cambios?
Tras pasar un día entero en FITUR 2012 el pasado jueves, coincidiendo con las jornadas para profesionales, decidí visitar de nuevo este fin de semana la Feria Internacional de Turismo en calidad de cliente potencial y comprobar hasta qué punto era efectiva la promoción turística llevada a cabo por los distintos stands del área nacional. Parece innegable el éxito que la feria ha tenido en los primeros días, con un aumento del 2% en el número de visitantes profesionales. Y las previsiones auguran que el total de visitantes será igual o superior al registrado en la pasada edición, que parece confirmar que la crisis económica no ha dinamizado el deseo de los turistas por viajar. Pero ¿hasta qué punto los destinos turísticos nacionales han sabido vender su producto? ¿Han sido capaces de captar la atención de los visitantes? ¿Ha sabido FITUR 2012 adaptarse a los cambios?

Hacía un par de años que no pisaba los pasillos de la feria, e iba con la curiosidad por saber de qué manera habrían podido integrar los expositores el auge de los dispositivos móviles y el uso de las redes sociales en sus actuaciones promocionales. La primera en la frente. Si bien es cierto que la crisis ha hecho mella en la feria (con un 9% menos de expositores), esperaba por parte de los stands un mayor ingenio a la hora de vender las excelencias de sus destinos. Sin embargo la realidad ha demostrado que el recurso de los folletos impresos sigue siendo el más extendido, aunque no por ello, el más efectivo.

Así, la visita a FITUR se reduce, en gran medida, a una recopilación masiva de papelitos de todo tipo, color y tamaño que, en el mejor de los casos, acabarán tirándose al contenedor de papel para su posterior reciclaje en un producto más útil. Porque ¿alguien duda a estas alturas de la efectividad de internet frente a las guías y folletos a la hora de planificar un viaje? ¿cuándo empezaremos a ser conscientes de la gran importancia que han tomado en los últimos años las recomendaciones de otros viajeros a través de redes sociales, foros o blogs?

Y es que la tendencia actual en el sector turístico pasa por la venta de experiencias. Y nadie mejor para vender una experiencia que aquel que la ha vivido previamente en primera persona. Nadie quiere que le regalen un folleto con fotografías en blanco y negro y diseño y tipografía propio de los años 70 (juro que llegué a ver uno de estos en el stand de Castilla La Mancha). El viajero busca que le sorprendan. Y sobre todo, quiere que apelen a sus emociones, a despertar en su interior el deseo de vivir nuevas experiencias. ¿Se consigue esto a través de un papelito? Evidentemente, no ¿Las nuevas tecnologías pueden ayudar a motivar al viajero? Al menos eso creemos y lo intentamos con nuestro trabajo.
Sobre el aprovechamiento de las redes sociales por parte de los stands, pondré dos pequeños ejemplos: uno, en el stand de Catalunya, y otro, en el stand de Peñíscola. En el primero, aprovechando la campaña llevada a cabo por la Agencia Catalana de Turismo “Catalunya. Me gusta. Compartir” que apela al valor de las redes sociales como instrumento de comunicación entre los viajeros, los visitantes podían realizarse una fotografía en el photocall del stand que posteriormente sería subida a su página de Facebook. En el segundo, para participar en el sorteo de una estancia en Peñíscola, los visitantes podían igualmente retratarse en su stand. Las imágenes, como en el caso anterior, se subían a Facebook, siendo la que más “me gusta” obtuviera, aquella que resultaba premiada con el viaje. Estas dos sencillas actuaciones conseguían así su objetivo: aumentar el número de visitas a su página en la red social, tanto de los propios protagonistas de las imágenes, como de todos sus conocidos, amigos y contactos que accedían para ver las fotografías.

En cuanto a los dispositivos móviles, parece que este año han tomado un papel algo más protagonista en la feria (aunque asomándose aún de forma tímida), con la inclusión de tablets como puntos de información en los stands de Andalucía, Comunidad Valenciana o País Vasco, o el desarrollo (eso sí, muy poco publicitado por parte de los expositores) de aplicaciones específicas para el viajero, como la app desarrollada por REDEX (Red Extremeña de Desarrollo Rural), que contiene los recursos y la oferta turística rural de Extremadura. Otro recurso online que también han aprovechado algunos expositores ha sido el código QR, que permitía la descarga instantánea en los teléfonos móviles de aplicaciones e información específica sin necesidad de cargar a cuestas con sus equivalentes en papel.
Pero no todo tiene que pasar por hacer un uso de estas estrategias. Para vender un producto basta con diferenciarse del resto siendo un poco imaginativos ¿Que queremos vender la Entrada de Toros y Caballos como un reclamo para visitar Segorbe? Traigamos esta fiesta hasta FITUR, como hizo el stand de este municipio castellonense a través de una recreación virtual, con unas gafas especiales y a lomos de un caballo ¿Que queremos vender Melilla como destino de sol y playa? Traigamos sus playas hasta la feria, con arena, hamacas y bañistas incluidos ¿Y por qué no hacer uso del tan de moda 3D para conocer las propuestas turísticas de un destino? Así es como hizo el stand de Navarra a través de una pequeña película estereoscópica que podía disfrutarse al tiempo que nos comíamos unas palomitas.
Son sólo ejemplos de cómo deberían actuar todos los expositores de la feria. Porque al fin y al cabo, al igual que el turista busca vivir nuevas experiencias en sus viajes, FITUR debe convertirse para el visitante en un gran viaje repleto de experiencias.

24. ene, 2012 








