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El castañar de el Tiemblo
Para llegar hasta el monte de El Castañar, debemos entrar en el pueblo de El Tiemblo, y justo en su entrada, pasada la gasolinera de la calle principal, girar hacia la izquierda por la primera calle que encontramos, y en cuya esquina aparecen indicaciones a varias urbanizaciones. Esta calle presenta algunas desviaciones secundarias a izquierda y a derecha, nosotros debemos continuar siempre por la principal y ascendente. A unos 300 metros, en verano y fines de semana se instala un control de paso, en el que nos darán indicaciones, una bolsa de basura y nos tomarán el número de la matrícula.
Actualmente todavía no se ha establecido un cupo máximo de visitantes en este espacio natural, algo más que recomendable sobre todo en otoño, cuando se ve sobrepasado por la afluencia de domingueros. Pasado el control la calle se convierte en pista asfaltada, aunque con importantes baches, y ligeramente ascendentemente, que avanza de forma paralela a la garganta de la Yedra por un pinar joven de repoblación. Desde el control de paso hasta el área recreativa de El Regajo, donde debemos dejar el coche nos esperan siete kilómetros más o menos.
A los dos kilómetros el maltrecho asfalto deja su paso a una pista de tierra ancha, y bien apisonada, pero con bastante pedregal y algunas rieras que dificultan nuestro camino. Este acceso, supuestamente habilitado para todo tipo de vehículos, no favorecen en absoluto el pleno conocimiento de este bello paraje y dejan muy mal sabor de boca; si lo que se pretende es reducir el número de visitantes, sería mucho más efectivo arreglar la carretera y establecer un cupo máximo a la entrada, algo mucho más acorde con los tiempos que corren. Poco a poco el pinar va dejando su paso a castaños y robles que comienzan a jalonar los bordes de la pista.
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