En la carretera N-IV a 38 km de Sevilla y con una extensión de 924 km2.
La ciudad de Carmona ocupa una meseta inexpugnable del alcor, a cuyos pies se extienden las fértiles tierras del valle del Guadalquivir. Esta situación privilegiada propicia la existencia de un núcleo de población, ininterrumpido desde la Prehistoria hasta nuestros días.