El tren de Olot unía esta población con la de Girona, para acercar las tierras del interior con las de la costa. Allí enlazaba con el ferrocarril que llegaba hasta Sant Feliu de Guíxols. Este tren de montaña, que funcionó entre 1911 y 1969, recorría unos 55 km y contaba con 10 estaciones. A finales de los 90 se empieza a planear la creación de un carril bici, la actual vía verde del Carrilet. Hoy esta infraestructura de comunicación está plenamente integrada entre la población de todas las edades. Habitantes y visitantes transitan con calma por un territorio hermoso, esplendoroso tanto por su entona natural como por su riqueza cultural.