En Ochagavía:
Pueblo Tipico
Ochagavía es la fotografía perfecta, esa que siempre queda bien; no importa ni el día ni la luz. Es la postal del Pirineo navarro con sus calles empedradas, sus cuidadas viviendas de tejados empinados y su río con un viejo puente medieval. La iglesia de piedra, de la que sobresale una robusta y elegante torre, ofrece una interesante perspectiva que rompe la horizontalidad de una instantánea. El paisaje de altas cumbres y profundos bosques completa una imagen en la que no deben faltar las antiquísimas danzas en honor a la Virgen de Muskilda. El pueblo de Ochagavía está situado a 764 metros de altitud en el extremo más septentrional del valle pirenaico de Salazar, al noreste de Navarra. Rodeado de altas cumbres y extensos boques de hayas y pinos silvestres, es una de las localidades más pintorescas del Pirineo navarro por la arquitectura de su caserío y por su ubicación en la confluencia de los ríos Zatoia y Anduña, que a partir de este punto se denomina Salazar. www.turismomendiola.com Unas pinceladas de historia En el siglo XI aparecen las primeras referencias a la villa de Ochagavía. Siempre fue el núcleo con más población del valle de Salazar, lo que le valió la consideración de "capital". Sin embargo, hoy en día, este cometido le corresponde a Ezcároz. A finales del siglo XVIII, los franceses arrasaron estas tierras en una de sus incursiones hacia el territorio peninsular, pero la reconstrucción posterior en el siglo XIX trajo definitivamente calma a la villa.