Escalada en los Mallos de Riglos.

Riglos es un autentico santuario para los escaladores. Sus verticales e infinitas paredes rocosas sobre las que descansa el pequeño pueblo de Riglos lo hacen simplemente inolvidable. Estas formaciones rocosas se denominan Mallos, cada mallo tiene su nombre propio, hay nueve mallos principales: el Firé, el Pisón, el Puro, el Castilla, los Volaos, el Cuchillo, el Frechín, la Visera y el del Agua. A éstos hay que sumar otros ocho mallos más pequeños.

El pueblo de Riglos apenas es un punto blanco junto al río Gállego y a los pies del mallo Pisón. Cuenta con dos iglesias, la iglesia románica de San Martín, que fue levantada en el siglo XII y la ermita de Nuestra Señora del Mallo, construida en el siglo XVII.

Si eres aficionado a los deportes relaccionados con el agua, kayac, canoas, hydrospeed… al otro lado del río Gállego se encuentra la localidad de Murillo de Gállego, capital de los deportes fluviales del alto Aragón.

Es recomendable pernoctar en Riglos o cerca de este pueblo y así poder disfrutar el impresionante atardecer que nos ofrecen sus mallos que adquieren un intenso color rojo durante los últimos minutos del día.