Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, Isla de La Palma.

Con unos ocho kilómetros de diámetro y casi veinte de circunferencia, este inmenso cráter erosivo es uno de los Parques Nacionales más veteranos de España. Declarado como tal en 1954, acaba de cumplir medio siglo como garante de sus numerosos tesoros botánicos, geológicos y de fauna.

El parque nacional es producto de grandes deslizamientos de tierras a través de múltiples erupciones volcánicas acaecidas a lo largo de los siglos. El agua siempre presente, se precipita en multitud de arroyos y cascadas, a lo largo de un desnivel que llega en ocasiones a los 2.000 metros.